Del Tirador a la Ciudad

Este proyecto surge de una relación personal con el color y la creatividad, marcada por haber crecido en Colombia en un entorno lleno de estímulos visuales y expresivos. Al mudarme a España, sentí la necesidad de mantener esa esencia en mi propio espacio, incorporando el color como un elemento identitario dentro del hogar. A partir de la manija de una puerta, un objeto cotidiano y primer punto de contacto con el interior, el proyecto propone un diseño que represente la creatividad y la expresión personal sin resultar recargado, transformando un elemento funcional en un objeto con valor emocional y simbólico.

La manija funciona mediante un sistema de unión por enrosque directo entre dos piezas principales: la base fija y la empuñadura. La parte que se toma con la mano está diseñada como una pieza única, que incorpora un enrosque macho, mientras que la base, anclada a la puerta, contiene el enrosque hembra correspondiente. Al girar la empuñadura, ésta se enrosca directamente en la base, generando una unión firme y continua. Este sistema permite que la manija quede estructuralmente asegurada, evitando que se afloje o se desprenda durante el uso, incluso cuando se aplica fuerza al tirar.